El Trompetista: descubriendo el sabor de América en Gijón


Pues sí, a la tercera fue la vencida... Con motivo del Campeonato de Pinchos de Gijón, hace unos días tenía la oportunidad de visitar "El Trompetista", un local que es en realidad una reinvención del "De Tapas" de los mismos dueños, que el año pasado decidieron darle un toque temático no sólo al establecimiento, sino de paso a su comida, decantándose en este caso por la gastronomía norteamericana.

Tal y como ya hablé cuando me refería en un anterior post al sabroso pincho que presentan los chicos de El Trompetista para esta edición del concurso que se celebra estos días en Gijón, no deberíais cometer el error de confundir la comida americana con una hamburguesería, pese a que décadas de Mc Donald's, Burguer Kings y demás franquicias hayan hecho mella en nuestro concepto de la gastronomía de ese país: pasa lo mismo con la diferencia tremenda entre los famosos "kebaps", regentados todos por paquistaníes que tienen de turcos lo que yo de congoleño, y la riquísima y variadísima gastronomía turca. 

Desde luego en El Trompetista han querido darle una vuelta al concepto de restaurante americano, y ofrecer algo muy muy distinto que sin duda sorprende no sólo por su concepción sino ante todo por su calidad, gracias al buen hacer y la profesionalidad de su cocinero, Pablo, que con pocos medios ha sabido darle un toque "gourmet" a este rinconcito ubicado -y casi escondido- en la c/Begoña de la antigua Ruta de los Vinos de Gijón.

La entrada al Trompetista nos ofrece un ambiente ante todo diáfano que, tengo que subrayarlo, destaca por su limpieza; el ambiente está amainado con buena música rock, acorde con la temática del local, y junto a la barra podemos advertir al fondo una cocina abierta de esas a las que sí da gusto mirar para ver cómo trabaja el chef. Tras el espacio inicial, y dejando atrás la barra junto al pasillo, al fondo el local vuelve a ensancharse y descubrimos un coqueto comedor, sencillo pero bien decorado y con colores suaves, donde de nuevo destacan tanto unos muebles como un suelo cuidados y limpios (hasta los baños, aunque por la antigüedad del local necesitan una reforma). Es algo que deja translucir que los que están al frente de este navío, pese a su juventud y sus limitaciones, no son unos simples aficionados ni unos recién llegados a este negocio.

La carta de El Trompetista destaca por ofrecer platos de comida americana bastante originales para lo que podríamos esperar si vamos pensando en este tipo de gastronomía, y a precios que si tenemos en cuenta tanto la calidad como la cantidad (lo veremos más adelante), son muy muy buenos. 

En este caso éramos dos y nos decidimos por pedir una ensalada de pollo crujiente con salsa de mostaza y miel, y un "Sandwich Dynamite", que como su nombre indica es para los amantes de lo picante y entre otras cosas incluye carne de ternera Angus picada con salsa chili y patatas gajo picantes, como ingredientes principales. Manteles sencillos de papel pero perfectos y acordes con la decoración. La comida tardó un poco, unos 25 minutos, pero fue algo totalmente comprensible porque en cuestión de diez minutos y nada más sentarnos a cenar, el establecimiento se abarrotó de gente pidiendo pinchos de concurso, y la cocina se desbordó. Eso no nos permitió tampoco disfrutar del servicio todo lo posible porque los chicos estaban desbordados, aunque incluso así es muy de agradecer que sacaran un hueco para acercarse, preguntar qué tal estaba todo, e interesarse por nosotros.



Lo que vino desde luego mereció esa espera y más. Ciertamente por el precio -unos 8 euros el sandwich y 9 euros la ensalada- no esperábamos para nada ni la cantidad, ni la calidad, ni el sabor de lo que nos llegó. Tengo que reconocer que aunque me atraía la idea de mezclar la mostaza con la miel, cuando llegó tenía mis dudas y no sabía si me gustaría sobre la ensalada... En cuanto probé el primer bocado, mis dudas se disiparon. La ensalada incluía entre otras muchas cosas lechuga (por supuesto), cebolla fina, maíz, tomates frescos -sabrosísimos- y pollo rebozado y cortado, perfectamente hecho por dentro y crujiente y delicioso por fuera, servido caliente sobre la ensalada. Todo ello con la salsa convertía cada bocado en un auténtico placer y un vicio.

El sabor de todos los ingredientes era magnífico y se notaba calidad y frescura. El "sandwich", sin desmerecer para nada a la ensalada, fue sin embargo la gran sorpresa porque nos esperábamos el típico pan de molde y algo más sencillo, y lo que recibimos fue una auténtica obra de arte por presentación, originalidad y sabor. Esa diferencia está en la propia palabra "sandwich", que aunque rápidamente asociemos con el pan de molde en realidad, como término anglosajón, no significa otra cosa que "bocadillo", al que en este caso se le ha dado no obstante todo un nuevo enfoque.

Tanto las patatas como la carne estaban perfectamente cocinadas y especiadas, con un sabor picante aunque en su justo punto -apto para todos los públicos- y un pan, servido también caliente, que se notaba hecho a mano y estaba absolutamente esponjoso y delicioso, tanto que incluso con el estómago a punto de reventar no pude resistirme a comerlo. Hasta la ensaladilla que acompañaba al "Dynamite", que ni siquiera se incluía entre los ingredientes, estaba realmente fresca y sabrosa. La cantidad creo que salta a la vista: incluso sin apenas haber comido y acudiendo con hambre, fui incapaz de comerme poco más de la mitad, y ciertamente fue uno de esos días en los que te da pena dejar sobre la mesa algo tan magníficamente preparado y tan bueno. Por lo ya expuesto no pudimos pedir postres, habrá que dejarlo para una nueva ocasión, que sin duda llegará y espero más pronto que tarde.

El veredicto es claro: la comida exquisita y de calidad no hay que ir a buscarla a un restaurante de lujo de las afueras, también podemos encontrarla en pequeñas joyas como El Trompetista, donde la comida americana es reinventada para darle un nuevo concepto cocinado con mimo e ingredientes frescos y de calidad, y servida de forma original, abundante, y a unos precios realmente asequibles. Da gusto encontrarte con sitios y descubrimientos como éste, y si El Trompetista sigue en esta línea, sin duda todo el trabajo y los esfuerzos se verán recompensados, y le auguro muchos años de éxito y popularidad. Bien hecho, chicos.

Localización: Google Maps


CALIFICACIÓN
(1-muy malo, 2-malo, 3-normal, 4-bueno, 5-muy bueno)

Comida: 5
Ambiente/Decoración: 3
Limpieza: 4
Servicio/Atención: 4
Relación calidad-precio: 5
Recomendable: SÍ, rotundo además...


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